Recientemente te enteraste que tu mejor amiga se está por casar y no puedes estar más feliz con la noticia (o al menos eso deberías). Ella te grita entusiasmada ¡Me voy a casar! y acto seguido emite la frase letal "¿No quieres ser una de mis damas de honor?"

La verdad es que en ese momento de tanta emoción todas contestamos un gran "Sí" sin pensarlo demasiado, pero ¿sabes en lo que te estás metiendo? Lee este artículo, en el que te contestaré todas tus preguntas sobre qué implica ser una dama de honor.

1. ¿Qué se supone que tengo que hacer?
En realidad esto no dista mucho de tu rol de amiga, ya que tu objetivo principal es contener a la novia durante todo momento. Es probable que pueda estar un poco ciclotímica y pase de la risa al llanto, situación que debes tener bajo control. Quizás tu deber más divertido es preparar la despedida de soltera para que pase su última noche a lo grande.

2. ¿Tengo que pagar por algo?
Lamento decirte que sí, de aquí no puedes sacar nada gratis. Algunas de las cosas de las que tienes que hacerte cargo pueden ser: zapatos, maquillaje, flores, etc. Obviamente que si no puedes costear todo esto lo mejor es hablar con tu amiga y plantearle la situación, ella seguro te entenderá.

3. ¿Qué sucede el día de la boda?
Tienes que estar desde temprano con la novia, ayudarla a prepararse y, mientras tanto, estar en contacto con las personas que organizan la boda para que todo salga perfecto. Ni que hablar de la recepción o fiesta, donde tu trabajo es casi como el de una anfitriona.

4. ¿Cómo puedo rechazar una oferta para ser una dama de honor?
Lo más importante es plantear siempre las cosas de buena manera y ser honesta con tu amiga. A veces, no puedes hacerlo por algún pequeño problema que juntas pueden resolver. Tienes que poder sentirte cómoda, porque sino harás sentir de mala gana a tu amiga también, y no es eso lo que buscas ¿verdad?

Por una amiga hacemos todo, hasta el esfuerzo de lucir todas iguales con vestidos realmente insólitos.