No siempre decir "Sí, acepto" implica una boda llena de lujos al estilo princesa de película. Algunas parejas optan por opciones más divertidas como por ejemplo una boda de disfraces. Estas fiestas tienen diversión asegurada de grandes y chicos. Si tu idea es una boda inolvidable para tí y tus invitados creeme que esta es una excelente opción.

Algunos datos importantes para que tu boda de disfraces salga exactamente como la planeaste son:

1. Repartir las invitaciones con varios meses de anticipación, esto le da a tus invitados un tiempo prudente para poder armar sus propios disfraces o conseguirlos.

2. Conseguir un buen fotógrafo que vaya más allá de los regulares es una excelente decisión. Tienes que tener en cuenta que las fotos y el vídeo quedarán para toda la vida, por lo tanto debes intentar conseguir a alguien ocurrente que pueda captar los momentos y disfraces más divertidos de la fiesta.

3. Hay una realidad y es que probablemente no a todos los invitados les va a interesar esta idea, probablemente algunos ni siquiera vayan disfrazados. Para estos casos es bueno tener disfraces de "repuesto" para que esas personas no desentonen con el resto y te arruinen la fiesta. Eso sí, si los costos no te permiten tenerlos, una segunda opción más económica pero igualmente buena son los antifaces o máscaras.

Por más que este sea un casamiento distinto, los novios siguen siendo los protagonistas, por lo que sus disfraces se deben destacar de los demás. La opción más clásica es la de princesa o dama medieval y su príncipe. Aunque otra buena idea es sorprender a tus invitados con una idea excesivamente original. ¿Te animarías?