Una de las formas más originales, sencillas y peculiares de crear un ambiente simpático, agradable y bonito en una boda, es el uso de globos, bien colgados sencillamente sobre las paredes y techos del salón del convite, o bien conformando graciosas formas geométricas que recuerden objetos o simbolicen cosas: un par de columnas o un arco de globos rosas, celestes y blancos para que pasen a través de él los novios, en plan entrada triunfal, por ejemplo; o en la mesa de los novios, a sus espaldas, un corazón de globos.
 
Todo depende de nuestra imaginación, por supuesto, pero es uno de los métodos decorativos más baratos con diferencia y menos costosos de realizar, aunque llevará un poco de tiempo colgar los globos o disponerlos creativamente formando figuras.
 
Otra idea especialmente original para hacer con globos decorativos, y que resultará sumamente atractiva para los invitados más pequeños, los niños, es guardar regalos o pequeños detallitos, dentro de los globos (peladillas, ositos de gominola, muñequitos,...).
 
Con algunas docenas globos de diversos colores se pueden recrear pequeños escenarios como torres de castillos o pequeñas columnatas, jugando con un armazón fijo sobre el que se irán colocando los globos; u objetos diversos como árboles o animales de fantasía, fabulosos sobre todo si nuestra boda se celebra al aire libre, en un jardín o junto a un bosquecillo. También podemos darle un toque personal añadiendo guirnaldas de flores junto a los globos.