infantil.JPGLas fiestas infantiles siempre traen algún problema. Lo cierto es que hay formas de evitarlos. Ya sea que algún niños se haya encaprichado, que pelean u otras cosas. Para mantener el orden y dejar a sus hijos contentos con su fiesta, es importante seguir  algunos consejos. Tratándose  de una de fiesta para niños hay detalles que deben ser tenidos muy en cuenta. Las invitaciones: Es frecuente que el niño reparta las invitaciones entre compañeros de clase. Si no están todos invitados, lo más correcto sería que las invitaciones se enviaran personalmente por correo, para evitar herir a los demás. Estas invitaciones pueden ser diseñadas y elaboradas por el propio niño con la ayuda de algún adulto. Es muy conveniente indicar la hora en que se dará por finalizada la fiesta, puesto que los asistentes tendrán que ser recogidos por los respectivos padres. Horario: Lo más frecuente es que se celebren por la tarde, al salir de la escuela o en fin de semana. En este último caso, debemos tener en cuenta que muchas familias dejan su residencia habitual para disfrutar de los días de descanso; si es así, pueden sentirse obligados a cambiar sus planes o a rechazar la invitación. Sea cual sea el día escogido, tiene que haber tiempo suficiente para la merienda (o cualquier otra comida) y los juegos y diversiones, sin los cuales no tiene sentido una fiesta infantil. Pero también es verdad que todo tiene un final y éste puede ser difícil de asimilar por los retoños, cuando tanto están disfrutando de la fiesta. Lo más aconsejable es preparar con tiempo y suavemente este momento. La comida: La comida tiene que ser la adecuada para la edad y para la hora del día. Aunque sea una fiesta, no ofreceremos golosinas en exceso. Ni abusaremos de aperitivos y productos ‘para picar’. Son adecuados unos bocadillos y tartas o helados. En cuanto a la bebida, son casi inevitables los refrescos comerciales. Pero aconsejamos dedicar un poco de tiempo a preparar limonada, zumos, batidos, etc. Y nunca deber faltar el agua, que los peques consumen en grandes cantidades. El cuidado de los niños: Es casi inevitable que en algún momento surjan disputas, riñas sin importancia para los adultos, pero que provocan una gran malestar entre los pequeños. Los padres tienen la obligación de intervenir de una forma discreta y mostrando a estos aprendices de buenas maneras las vías más adecuadas para resolver el conflicto. Debemos prestar atención especial a que ningún asistente a la fiesta se sienta excluido del grupo o pueda ser agredido verbal o físicamente por otros compañeros. Aunque ya sabemos que es difícil mantener el orden en una casa con niños, debemos esperar, como mínimo, que todos respeten el mobiliario, las plantas o los animales domésticos. Estos cuatro puntos son claves en las fiestas infantiles. Tenlos muy en cuenta para mantener el orden a la hora de la organización. Vía|Cocinayhogar